Blogia
a m a p o l a s

Dudar, quizás...

Dudar, quizás... Ayer por la noche estuve dando un paseo por la playa, por el manto ese de amapolas rojas que me prometiste, y te agarré la espalda y te pinté un sol en la espalda porque pronto llegará la primavera. No, ya no quiero un amor civilizado, ¿acaso alguna vez lo quise? Ni quiero que me llames, ni que me prometas nada que luego no quieras cumplir (ni puedas). No es que esté cansada, es que ..."tengo la cabeza con tantos grillos, que cuando quiera puedo echar a volar"...

Algún día podré cantar gritando nuestra historia y descansaré de tantas emociones contenidas para nada. No es que no crea en tí, es que ya casi no existes, ya casi no te veo, ni te siento... y la libertad sin tí cada día es más perfecta, más azul, más viernes, más tango... y nada tiene que ver con tu boca. Y esta noche iré a los bares del puerto, a mover mis grillos como nunca, a mojar con sal todas mis amarguras, mis rencores, tus maneras... Y quizás plante en el corazón un castillo de amapolas con todo lo que sobre de lo nuestro, con todo lo que falte de lo que ha de venir... Estoy más decidida que nunca, y cada uno en su camino va cantando, espantando sus penas...

Dudar, quizás.

0 comentarios