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"Los ensueños de un paseante solitario"

"Los ensueños de un paseante solitario" “En tu silencio habita el mío y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de dolor”… Muchas veces pienso que lo que yo siento es tan sólo un pequeño reflejo de tus pensamientos, que no debo sentirme mal porque quizás te estoy haciendo un favor al sentirme así. Y te pregunto, pero insistes en no reconocer la realidad.
¡Qué se yo que tengo que hacer con mi vida! No tengo la más mínima idea, y a veces siento que el tiempo se evapora mucho más rápido de lo que yo esperaba… y que tengo que reaccionar ya o será demasiado tarde. ¿Qué es el tiempo? ¿Qué pasa con el tiempo, no respeta nada o qué? Cada una de nuestras vidas tan sólo es un soplo de tiempo e insistimos en pasarlo mal, en estar tristes (yo soy la primera, estoy haciendo un master en tristeza desde hace unos meses…), en callar cosas evidentes por miedo al “qué dirán”, en soportar cosas innecesarias, en querer demostrar “nosequé” para nada… Porque, al fin y al cabo, vamos a pasar por la vida, por el mundo, como uno más (seguramente, tan sólo como “uno más”)… y ¿por qué no pasar de la mejor manera? Ya, esto que digo es el pensamiento más natural de todos los pensamientos universales pero, al mirar a mi alrededor, veo que aunque todos pensamos más o menos en estas cosas, no todos aplicamos esta forma de vida “ideal”… ¿o es que me estoy intentando convencer de que no soy la única que lo está pasando mal?
¡Y qué carazos, no me puedo quejar! ¿De qué me voy a quejar?
No iba tan mal encaminada cuando hace unos años (7 u 8) le contaba a todo el mundo que yo quería ser una “rata de biblioteca” como el chiste más gracioso de todos. Y se reían, y yo también me reía… y pensaba que esa tontería se me pasaría con el paso de los años y… ¡Leñe, que quiero serlo! Mi modo de vida ideal pasa parte del tiempo en la biblioteca leyendo libros, buscando artículos, buscando imágenes…, otra parte del tiempo DE VIAJE y la otra buscando retazos de amor en cada esquina.

“Sobre todo creo que no todo está perdido. Tanta lágrima, tanta lágrima y yo soy un vaso vacío; oigo una voz que me llama… casi un suspiro”… Y es que, sobre todo, tengo la sensación de que no voy a tener tiempo de ver, leer, escuchar, sentir… todo lo que tengo previsto para esta vida… ¿y entonces, que? ¿Qué pasará entonces? ¿Tendré otra vida? La verdad es que siempre, desde hace muchos años, me he considerado una persona completamente agnóstica, pero hay momentos en los que desearía con todas mis fuerzas creer en algo después de todo esto porque, si no, tengo miedo. Además, yo, que paso todo el día escarbando en el pasado… cada segundo me encuentro con personas que ya no existen, con pinturas con firma de alguien que ya no puede defenderla, con abadías destruidas, con pensamientos desfasados y cuadernos de viaje románticos… ¡Qué delicia!

¿Sabéis? Lo que más miedo me da es que no quiero reprocharme en un futuro lo que nunca fui.

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